Sægreifinn: La mejor sopa de langosta del mundo

Soy coleccionista de imágenes, sensaciones, sabores, olores …me dejo llevar por impulsos y no sigo a rajatabla “las visitas obligatorias” cuando voy a buscar por el mundo futuros recuerdos para mi colección.

En esta parada os voy a hablar de mi búsqueda en la capital más septentrional del planeta.

Reikiavik en Septiembre es tan fría cómo las miradas de sus habitantes, y no hay nada mejor como un recuerdo para el estómago en forma de sopa caliente en un lugar con encanto en el puerto de la ciudad.

Me dejé llevar por las críticas en esta ocasión ya que quería probar la carne de ballena y este era uno de los mejores lugares para hacerlo.

Sægreifinn “Barón del mar” en Islandés es un local pequeño, las mesas son 3 largos tablones de madera y sus sillas bidones de plástico con un pequeño cojín forrado de skay. Redes de pesca, recortes de prensa, fotos antiguas de la ciudad y una foca disecada completan la decoración.

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Una pequeña barra donde pedir y un mostrador con diferentes tipos de brochetas de pescado fresco y sus precios para elegir.

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Era fácil acertar (no había coleccionado sabores de muchas sopas de langosta) por lo que seguramente esta me estaría buenísima.

Además pedimos una brochetas de ballena, de gambas y de sepia y dos cervezas Gull a precio de oro por estos lares (debido a su “ley seca”). 

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A pesar de lo austero del servicio, decir que la sopa de langosta era exquisíta (y sí la mejor sopa de langosta que yo he probado), y la ballena de textura dura y fibrosa cómo un ragut de ternera mal cocinado, de color oscuro y sabor fuerte a mar y a hígado de ternera.

Pese a la espinita de la ballena (que más tarde me quité en Bergen-Noruega), por el encanto del lugar, por sus precios al alcance de todos, y por el lugar donde se ubica, os recomiendo que si sois cómo yo, coleccionistas de momentos, no dejéis pasar esta visita ya que el Barón del mar es un regalo perfecto para recordar.

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