Pequeñas tragedias de lo cotidiano: una tarde en las rebajas de verano 2015.

Hacía un calor sofocante y el sol brillaba con toda su fuerza, las temperaturas no estaban teniendo piedad con los transeúntes, viajeros y todo aquel que estuviese por la calle sin tener donde guarecerse. La calidez apretaba y las fuentes de la ciudad eran lugares de cónclave, en especial la Fuente del Turia en la Plaza de la Virgen. Este bochorno hace que uno se fije de forma sagaz y se convierta en alguien ladino a la hora de encontrar lugares donde encontrar los mejores helados o las mejores horchatas y granizados de la ciudad, esta habilidad permite identificar los detalles como los que te muestran la falta de cabeza en algunas de las estatuas de los apóstoles de la Puerta de los Apóstoles de la Catedral de Valencia o también, que anteriormente paseando, un ojo poco entrenado o una mente extenuada por los más de 35º centígrados y la alta humedad ambiental (esa que hace que recién duchado y mudado, salgas a la calle y la ropa se te pegue al cuerpo como si te hubieses metido en una ducha de vapor), podía haber pasado por alto la casa más estrecha de Europa con tan solo 107 centímetros que habíamos visitado cuando nos acercamos a la Plaza Lope de Vega, muy cerca de la antigua Plaza Redonda (lugar mítico y emblemático donde los haya en esta ciudad).

Plaza de la Virgen

Fuente del Turia.

Catedral de Valencia

La más estrecha

La Estrecha, la casa más estrecha de Europa.

Aprovechando una visita al centro me dio por curiosear en algo tan veraniego como las piscinas, los helados, el sol, y la playa: las rebajas. Después de una visita a un gran número de comercios y de haber disfrutado de una copiosa comida, la mejor decisión era encontrar un pequeño oasis en el que poder dar tregua a los poderosos rayos del astro rey. Era un momento ideal para disfrutar, en agradable compañía (como siempre) de una pequeña lectura y de una infusión con la que ayudar la digestión y favorecer la hidratación, o cómo no, de un buen café del tiempo.

Infusión y lectura

Disfrutando de una agradable lectura.

Café del tiempo

Café del tiempo, los cubitos merman de forma inexorable.

Tras esta obligada parada en boxes, nos pusimos en marcha. Tome la opción de que podría conseguir alguna prenda interesante que quizá, en temporada normal, hubiera tenido un precio elevado que me hubiera echado atrás en aquel momento y con las que completar un pequeño fondo de armario con ropa sencilla de diario y de algún pantalón o camisa con la que solventar momentos menos informales. La verdad es que la originalidad en cuanto a los escaparates, en algunos de ellos se roza el límite de lo inimaginable.

Escaparate

Partiendo con un presupuesto austero y nada derrochador, puedes aprovechar la oportunidad de hacerte con un amplio abanico de oportunidades en cuanto a todo tipo de prendas. Por poco menos de 35€ adquirí un par de camisetas básicas en H&M, una de rayas color berenjena sobre fondo beige, también la había muy marinera y perfecta para esta época del año. La otra fue una camiseta muy sencilla de color mostaza que combina perfectamente con vaqueros y pantalones chinos, y es, este tipo de pantalones también allí, donde por menos de 10€ me adjudiqué unos chinos de una tonalidad azul claro y de un material bastante fresco. La última compra en la firma sueca fue una gorra, muy sencilla, pero de un material que puede no ser apto del todo para este caluroso verano, pero era una compra interesante ya que se precio era irrisoria y su calidad no parecía demasiado mala. Siguiendo el mismo patrón y confluyendo en tiendas de marcas low cost, la siguiente parada nos encaminó a Zara, allí pude ver una un repertorio variado de camisas interesantes. Decidí quedarme con una camisa bastante normal en cuanto a formas y colores dentro del exotismo actual que padecen muchas prendas de la casa Inditex.

Rebajas2

Rebajas1

No todas las compras fueron elementos textiles, también visitando las grandes librerías de la ciudad (de agradecer la Casa del Libro del Paseo Ruzafa y sus agradables trabajadores, siempre con una sonrisa en la cara y dando recomendaciones sobre libros), pude hacerme con un libro con el que hacer el verano más llevadero. Un libro que me habían recomendado en Polonia y que hacía tiempo que lo quería leer. Me han prometido que su lectura no me dejará indiferente.

Limonov

Y para finalizar tan agradable jornada y recuperar las fuerzas perdidas, tuvimos la agradable idea de entrar en Cupcake Valencia (muy próximo a la Estación del Norte de Valencia), donde pudimos degustar unos deliciosos y originales cupcakes antes de volver a casa.

Cupcake Valencia2

Cupcake Valencia1Y es que aunque esta ciudad esté llena de singularidades distintivas y pese a que los tiempos y perspectivas cambien, hay cosas que no cambian, una de ellas es el calor estival en Valencia.

The Times They Are a-Changin'

The Times They Are a-Changin’

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